

Las hojas de la fresa son trifoliadas, con tres foliolos anchos, de un tono verde brillante y bordes dentados, dispuestos al final de un largo peciolo. Los tallos llevan una o dos hojas diferentes y más pequeñas. Las flores son blancas, y nacen al final de los tallos, en el extremo de unos pedicelos de 5-30 cm, más largos que las hojas. El caliz está formado por 5 sépalos y otras tantas hojitas más estrechas, y la corola por 5 pétalos delicados y caedizos.


Las fresas silvestres son por lo general de menor tamaño que las cultivadas, aunque su sabor y aroma son mejores y más agridulces. Constituye una fuente excepcional de vitamina C, y es preferible consumirla fresca, ya que cuando se consumen en compota o mermelada pierden muchas propiedades. Por sus numerosas semillas ejerce un gran efecto laxante.
Distribuida por toda Europa, crece en los sotobosques, taludes sombríos, etc. Florece de abril a junio, dando frutos desde mayo. En Asturias es más popular que frecuente, ya que hay ciertas zonas en las que escasea bastante. Recibe multitud de nombres populares, como miruéndano, abruégano, gurbiétanu, viruégano, etc. Las fotos se tomaron en el concejo de Gozón en el mes de mayo, con un teléfono móvil.
Hola José Antonio, te quedaron muy bonitas, un abrazo.
ResponderEliminarNossa! amei conhecer o blog;
ResponderEliminarÓtimo para pesquisas;
Abraços
janicce.
Hola, Pin. Tenemos que quedar un día con Pilar a recordar viejos tiempos. Un abrazo
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