El color de los pétalos varía del blanco al morado fuerte.
Los frutos son ovados y aplanados, con las alas más anchas que el fruto.
Las hojas son doble o tríplemente pinnadas, con foliolos de 2-8 cm, ovalados y dentados, con peciolos profundamente acanalados por la parte superior y que envainan ánchamente el tallo por la base.
La angélica silvestre gusta de los lugares húmedos y a la sombra, por eso se encuentra con frecuencia en prados húmedos en el borde de ríos y arroyos. Crece desde el nivel del mar a lugares elevados de alrededor de 1.200 metros. Típica de la Región Eurosiberiana, se reparte por toda Europa, en la Península Ibérica sólo en la mitad norte.
Se distribuye por toda Asurias, regular aunque no frecuente. Florece de julio a septiembre. Las fotos se tomaron en agosto en el concejo de Avilés.