viernes, 19 de abril de 2013

Gallos Serapias lingua, Serapias parviflora y Serapias cordigera

Las plantas del género Serapias pertenecen a la familia de las orquídeas (orquidáceas) y presentan una distribución esencialmente mediterránea, desde las islas Azores y Canarias por el oeste hasta el Cáucaso por el este, alcanzando por el norte la Bretaña francesa.


La forma de las flores es el carácter más destacado del género Serapias. En ellas, los tépalos externos están conniventes con los 2 tépalos superiores internos formando una especie de casco llamado gálea, que cubre al tercer tépalo interno, o labelo. Este queda dividido en dos partes por un estrangulamiento: el hipoquilo, que queda bajo el casco, y el epiquilo.


Tienen entre 2 y 5 tubérculos ovoideos, y hojas lanceoladas. Las serapias carecen de néctar y tienen variadas formas de atraer a los insectos para su polinización. Por ejemplo ofrecer cobijo a algunas abejas dentro de su flor en los días de lluvia.



En Asturias se pueden encontrar tres especies, que se diferencian por el colorido de la flor y la forma del labelo. Crecen en prados y lugares abiertos.








La más frecuente es Serapias lingua, que tiene el labelo de 15-25 mm de longitud, con el hipoquilo plano y bilobulado y el epiquilo rojo-violáceo, colgante, a modo de lengua, lo que da el nombre a la especie. Tiene una sola callosidad  en la base, de un purpura oscuro.






Tiene una talla media, y normalmente no sobrepasa los 20 cm de altura, aunque puede llegar a 35 cm, con una inflorescencia alargada y laxa. Las flores, de 2 a 6 por inflorescencia, tienen un tono por lo general púrpura violaceo, sin pelos y con los nervios de color púrpura más intenso. Se encuentra desde la costa a los 1000 m, y florece entre abril y julio.







Por su parte, la más pequeña y escasa, como por otro lado indica su nombre, es Serapias parviflora. En ella el labelo es pequeño, de 6-10 mm de longitud, y está frecuentemente dirigido hacia atrás (una característica de la especie), adosado bajo el hipoquilo.







Esta especie presenta una fuerte hipocromía, con las flores muy pálidas. Es pequeña, y no suele superar los 20 cm. A diferencia de la anterior presenta dos callosidades en la base del hipoquilo. En Asturias está muy restringida a la franja litoral, y florece entre mayo y junio.




Por su parte, en Serapias cordigera las flores son grandes, de color granate o rojo vinoso, a menudo bastante oscuro. Al estar ensanchadas en el centro reciben también el nombre de serapias acorazonada. A diferencia de las anteriores es bastante vellosa.

Alcanza los 600 m de altitud y florece entre abril y junio.








Las plantas del género Serapias hibridan con facilidad allí donde comparten hábitat, y con el tiempo los híbridos llegan a ser más frecuentes que los parentales. Esto, unido a su gran variabilidad, hace que en ocasiones hace que sean difíciles de clasificar. Por ejemplo, la siguiente foto es de un ejemplar de Serapias x ambigua, híbrido de Serapias lingua y Serapias cordigera.


Presenta la forma de Serapias lingua y el color de S. cordigera, y se localizó en un prado donde crecían ambos parentales. Aquí se ven en primer plano, y al fondo un buen grupo de S. lingua.



Las fotos de las tres especies están realizadas en distintos lugares del concejo de Gozón, en Asturias, entre abril y mayo.






1 comentario:

  1. Este año aún no las he visto, ¿ será que miro solo al cielo?..

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