martes, 26 de marzo de 2013

Cymbalaria muralis

La bonita Cymbalaria muralis es una de nuestras plantas más inconfundibles. De la familia de las plantagináceas (aunque a veces se la engloba dentro de las escrofulariáceas) crece normalmente en muros de piedra, por esa razón recibe bastantes nombres populares: hierba de campanario, palomilla de muro...



Es una planta perenne, normalmente glabra, rastrera y de rápido crecimiento. Presenta hojas redondas o en forma de corazón, con 3 a 7 lóbulos, situadas de forma alterna sobre el tallo. Los delgados tallos pueden alcanzar hasta 70 cm de largo. Las flores solitarias, de no más de 1 cm, lilas y con el centro amarillo,surgen de forma axilar (entre la hoja y el tallo). Tienen un espolón curvado, de un tercio de largo de la corola.


Las plantas, de forma individual, no suelen poseer gran porte.


Aunque sí se dejan crecer pueden llegar a tapizar muros por completo. Es la principal especie tapizante junto con la oreja de Venus Umbilicus rupestris



Como todas las especies que crecen en lugares "no deseados", muchas veces es considerada una mala hierba, a pesar de que su aspecto es francamente bonito. 


Es natural de algunas zonas del sur de Europa, aunque se ha naturalizado en muchos lugares. En Asturias crece fundamentalmente en la zona costera, ya que no soporta heladas tardías ni temperaturas extremas. Las primeras flores, como las de las fotografías, tomadas en Gozón, salen en marzo, y puede florecer hasta bien entrado el verano.

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